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ARQUITECTURA MONUMENTAL RELIGIOSA
EI proceso arquitectónico cristiano iniciado en el período visigótico,
siglos VII y VIII, Ermitas de los Santos Mártires -Medina- San Ambrosio
-Barbate- y Ntra. Sra. de la Oliva -Vejer-, se verá interrumpido durante
la dominación musulmana. Habrá que esperar a la segunda mitad del siglo
XIII para, bajo el impulso conquistador de los reyes Fernando III, el
Santo, y Alfonso X, el Sabio, recuperar la actividad constructora abriendo
nuevos lugares de culto ya sean de nueva planta o reutilizando otros
anteriores caso de las mezquitas.
Entre los siglos XIV y XVI la margen norte del río Guadalete verá florecer
toda una serie de fundaciones góticas y mudéjares de indudable interés y
cuyos mejores exponentes los encontramos en las iglesias de Santiago y San
Miguel -Jerez-, y Santa María y San Pedro -Arcos-, para las primeras, y
Ntra. Sra. de la O -Sanlúcar- y San Dionisio -Jerez- para las segundas.
Durante la Edad Moderna numerosas órdenes religiosas poblarán nuestros
campos de monasterios y nuestras ciudades de conventos. Compleja y
espectacular arquitectura presentan la Cartuja de Ntra. Sra. de la
Defensión -Jerez- y el Monasterio de Caños Santos -Alcalá del Valle-,
ambos del siglo XVI e inspiración renacentista, así como el Monasterio
de El Cuervo -Benalup-, tardo barroco y siglo XVIII. Ya en los núcleos
urbanos, la capital, Cádiz, Jerez, El Puerto y Sanlúcar ofrecen,
asimismo, un interesantísimo y variado muestrario de establecimientos
conventuales de los siglos XVI, XVII y XVIII cuyo valor artístico se
completa con la riqueza de su patrimonio mobiliar.
El triunfo del barroco en los siglos XVII y XVIII supondrá la preeminencia
de la arquitectura religiosa sobre cualquier otra. La proliferación de
iglesias parroquiales, capillas y oratorios, tanto en las grandes como
en las pequeñas poblaciones, culminará con la erección de las dos grandes
catedrales de la provincia: la Catedral de Jerez y la Catedral Nueva de
Cádiz. Prolongadas sus fábricas en el tiempo, en ambos casos se atesoran
estilos y suntuoso mobiliario.
El neoclasicismo, primero, y los eclecticismos, después dejarán también su
huella en la arquitectura religiosa de la provincia. El Oratorio de la Santo
Cueva, en la capital, y la Parroquial de San Juan Bautista, en Chiclana,
y entre otras, recogen los principios de la Academia como el Santuario de
la Virgen de Regla -Chipiona- incorpora la revisión historicista del
arte gótico.
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